Sin querer meterme en el aspecto religioso, supersticioso, histórico, y todo lo demás.
Ultimamente está adquiriendo tanta popularidad el código maya, y la predicción del fin del mundo en el 2012.
He visto al menos ya 3 documentales acerca del tema; y ahora la gran historia llegó a la pantalla grande con la película "2012" [donde como siempre, los asquerosos "americanos"-como si nosotros viviéramos en otro continente- salvarán una parte de la especie humana, que seguro solo serán "americanos". ¡Pobre nueva civilización! Alimentándose de hamburguesas... XD]
Y de seguro, al igual que en el año 2000, habrá una verdadera psicosis colectiva por el fin del mundo.
Yo creo en Dios, lo he preferido así; y casualmente la mayoría de los que están -estamos quedaría mejor- preocupados por el fin de los tiempos somos creyentes de Dios. ¿Habremos de creer que los mayas, que aunque con todo su entendimientos del universo, etc; tienen razón? En todo caso quienes habrían de creerlo son los mismos mayas; y yo la verdad no veo ningún maya "auténtico" por ningún lado.
Paradójicamente también, se habla del código de la Biblia; la palabra de Dios -escrita por el hombre- también predice el apocalipsis en el año 2010, a través de un método también diseñado por el hombre. ¿Y no dice también la Biblia que NADIE sabe cuando vendrá el fin del mundo? Sólo Dios los sabe... y el hombre siempre quiere ir un paso adelante del Todopoderoso.
Simplemente no logro entenderlo, no entiendo a los mayas, a los creyentes, y mucho menos a Nostradamus.
Simplemente me preocuparé por vivir los 2 años, medio o 3 días que me queden en esta vida, esperando lo mejor para mí, para los míos, y la humanidad. Me ocuparé de hacer lo que tengo que hacer cada día lo mejor que pueda, de compartir con mi gente y con mi prójimo; es la única forma de estar preparado.
Sinceramente, si es que viene el fin del mundo, el apocalipsis y lo que sea, ha sido culpa del mismo género humano; y al final será una profecia autocumplidora el que llegue ese día en la fecha predicha. Más nos valdría estar tranquilos, dejar de robar, dejar de herir, ayudar al necesitado, y todas las cosas que verdaderamente son de Dios; y no solo hablar de reciclar, cuidar el agua y utilizar menos el auto.
Si fuésemos los que se nos pidió ser, el mundo podría caerse en cachitos, y nosotros estaríamos inamovibles en nuestra fe. Pero sólo somos hombres.
sábado, 21 de noviembre de 2009
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